Un editor es definido por su capacidad de ver un libro a partir de un original o una idea. En la vorágine de información en la que nos encontramos y con la gran cantidad de producción editorial que existe a nivel mundial, no es alocado ver libros hasta en la sopa. En este blog nos proponemos abordar distintos aspectos editoriales desde autores y temas varios analizados en el Seminario de grado: Estrategias para la construcción del catálogo. Asimismo, desarrollaremos un análisis sobre diferentes catálogos de editoriales y proyectos específicos, aportando ejemplos y entrevistas, con el fin de acercarnos a un análisis de los diferentes perfiles y fórmulas editoriales.

sábado, 4 de octubre de 2014

Giulio Einaudi

Fragmentos de memoria (selección)


Giulio Einaudi (1912-1999) editor e intelectual italiano. Fundó a sus 21 años una editorial en 1933. En su libro Fragmentos de memoria relata su vida en la editorial, cómo comenzó con este trabajo, cómo logró mantener su editorial, el contexto político y social, y las diferentes relaciones entre actores externos a la editorial: autores y editores. Ellos son:

Valentino Bompiani – editor y escritor italiano – fue uno de sus primeros iniciadores en el campo editorial, le dio una lección sobre la profesión y siempre hubo una estima mutua. Una de las características que lo caracterizaban como editor era el arte de comunicar al público sus expectativas.

Arnoldo Mondadori era un editor que, para Einaudi, sorprendía por el olfato, por la capacidad de intuir el impacto de un autor, de un libro, en los lectores.

Carlo Levi –escritor y pintor italiano –  e Ítalo Calvino fueron parte del repertorio de autores que tuvo la editorial Einaudi.

Cesare Pavese – poeta y novelista italiano – comenzó a colaborar en la editorial en el 1934 con la dirección de la revista La Cultura. Sus escritos antifascistas, publicados en esta revista lo condujeron a la cárcel en 1935. En libertad, reanuda su colaboración con la editorial en 1938.

Natalia Levi, conocida como Natalia Ginzburg por el apellido de su primer marido, escribió y tradujo para la editorial. Einaudi la describe como a una persona que ama las cosas auténticas y verdaderas, y que las cosas que ama son amadas y gustan universalmente porque poseía una cualidad de captar gran parte de los sentimientos de la gente.

Elsa Morante – escritora italiana –, reconocida por su novela La historia, ponía mucho celo en sus escritos, controlaba minuciosamente línea a línea, intervenía no solo en la elección de cubiertas sino también en el precio de los libros.

En sus inicios en la editorial Einaudi expresa haber sido visto como un editor para elites.
“La fama del editor para elites me persiguió mucho tiempo […] Pero quizás porque eran libros «diferentes», difícilmente eran considerados accesibles a un amplio espectro de lectores” (Einaudi 1990: 16)

Logo editorial
¿Cómo se mantuvo la editorial? Esta editorial ha estado en pie por más de medio siglo y ha llegado a tener una gran porción en el mercado, con medios escasísimos. El autor comenta en sus memorias, que se realizaron intentos de obtener mayor afluencia de capitales, pero siempre tropezaban con el riesgo a interferencias externas a la línea editorial. La editorial, incluso, no solo se vió afectada por lo económico sino por los inconvenientes políticos, la censura y el encarcelamiento de muchos colaboradores.

Para trazar las líneas de su trabajo en la editorial organizaban reuniones en las cuales discutían el programa editorial y donde se enjuiciaba la validez de los libros adquiridos y se indicaban los temas a afrontar y los autores a atraer.

- 2 828 caracteres con espacios -

domingo, 28 de septiembre de 2014

Entrevista con los editores de Caja negra y La bestia equilátera

Ezequiel Fanego (Caja Negra) y Maximiliano Papandrea (La bestia equilátera)

El primero de septiembre contamos con la visita de estos dos jóvenes, con el fin de que nos transmitan sus experiencias a lo largo de su trabajo editorial, las decisiones que debieron llevar al cabo para ingresar en el mundo de los libros y como llegaron a ser lo que son hoy en día.

Logo editorial
Ezequiel Fanego fundó la editorial Caja Negra junto con Diego Esteras en el año 2006, sin tener previamente experiencia en la industria editorial.  El intercambio con editores y libreros los ayudó a desenvolverse en este trabajo. 
“En Interzona muchos de ellos nos ayudaron, nos indicaron como empezar, desde cómo construir un libro hasta cómo comercializarlo”.

La editorial posee una estructura pequeña, no tiene muchos trabajadores fijos pero si muchos colaboradores externos. Actualmente está compuesta por Ezequiel y su socio, encargados de las decisiones editoriales, una chica que inicialmente era correctora y después empezó a coordinar el área de prensa y actualmente la de producción, y un chico que realiza las tareas de comunicación (redes sociales, correo electrónico, etc.).

Logo editorial y catálogo 2008-2013
Maximiliano Papandrea trabaja como traductor y corrector en La Bestia Equilátera. Esta editorial se encuentra dirigida por Natalia Meta, Diego D’Onofrio y Luis Chitarroni, sus fundadores. Posee una fuerte inclinación por narrativa extranjera y, mayormente,  escritores del s. XX. Maximiliano comenzó en su carrera editorial como corrector literario, tuvo un seminario con el jefe de producción del grupo planeta, a partir del cual iban a conseguir un  trabajo de prueba, así consiguió un trabajo en planeta como freelance.
La editorial posee, también, una estructura pequeña y son parte de ella sus fundadores; un representante comercial; una asistente editorial, que funciona como secretaria y coordinadora; y colaboradores externos. El diseñador es externo (pero siempre es el mismo), al igual que la maquetadora, y una chica que realiza la prensa. También trabajan con una editora que hace los ebooks y los corrige.

¿Cómo se organizan sus catálogos?
Ambas editoriales trabajan con traducciones, no suelen editar a autores inéditos. Tienen división en colecciones, pero solo con un fin organizativo, para ellos es un problema el diseño de colección ya que restringe la libertad de diseño en las tapas de los libros. Para Ezequiel, asimismo, es una forma de enviarles señales a los lectores, de orientarlos por ello planea experimentarlo con una nueva colección. En cambio, para Maximiliano es vital la libertad total en el diseño en función al libro y no a la colección, para él es la calidad de la editorial la que genera cierta afinidad con los lectores aunque reconoce que el logo de la editorial los ha ayudado a identificarse mucho con el público y que no hay una tapa en la cual no aparezca. También contó como interrelacionaban los libros por medio de las reseñas y en las contratapas.
“Una vez me puse a hacer un ejercicio que es…, nosotros hacíamos las citas en contratapa de escritores y críticos, me puse a armar un sistema que se fue armando solito de Maclaren-Ross elogiando a Alfred Hayes, había como una secreta correspondencia entre los elogios de los escritores de contratapa. Es como que esos elogios inesperadamente, hacían un poco..., por ejemplo, Können hablando de Markson y los dos son autores de La bestia equilátera. Es algo que no es deliberado pero si habla de cierta afinidad”.


Ambas editoriales son relativamente nuevas en el mundo editorial, pero ya son muy reconocidas y con el tiempo se fueron formando un gran número de lectores afines. Ambas ganaron, en diferentes años, el Premio al mejor editor que se entrega en la feria del libro y son parte de las diferentes exposiciones en ferias. Después de contarnos sus experiencias en el mundo editorial nos recomendaron que empecemos a editar, sea lo que sea, pero que lo intentemos, que no es imposible ya que hay muchos modos de editar y esto abre las oportunidades.


De izquierda a derecha: Ezequiel Fanego, Patricia Piccolini y Maximiliano Papandrea